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Qué secciones lleva un CV, en qué orden y con qué nombre

Las tres decisiones se toman juntas y casi siempre se toman por costumbre. Cuáles secciones poner depende de qué tamiza tu campo, el orden depende de dónde está tu evidencia más fuerte, y el nombre de cada una depende de algo bastante menos flexible.

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Un encabezado de sección es una de tres cosas

Conviene empezar por acá porque explica todo lo demás. Cuando el parser recorre tu documento, cada encabezado cae en una de tres categorías, y el valor de una sección está limitado por cuál le toca en los sistemas donde aplicás.

Puede ser un campo modelado. El parser tiene una casilla para eso, y el contenido se vuelve dato estructurado, buscable y filtrable. La experiencia laboral es el ejemplo, y de ahí sale el cálculo de años que usan los filtros.

Puede ser un encabezado reconocido sin casilla donde meterlo. El parser sabe que ahí empieza una sección nueva, así que el texto queda íntegro y sigue apareciendo en búsquedas de texto completo, pero no se convierte en un campo. Publicaciones funciona así en la mayoría de los parsers comerciales.

O puede ser un encabezado que no reconoce. Ahí no detecta la frontera y el contenido se absorbe dentro de la sección anterior. Ese es el modo de falla documentado, y se ve así: tus certificaciones terminan adentro de la descripción de tu último trabajo, donde nadie las va a buscar.

Un bloque precioso llamado «Dónde he dejado huella» es del tercer tipo y hace daño. Uno aburrido que diga «Certificaciones» es del primero en casi todos lados. Esa es toda la diferencia, y no se ve en pantalla.

El núcleo que aparece en todos lados, y las dos que faltan seguido

Para saber qué es realmente universal comparamos seis sistemas que tuvieron que comprometerse con un esquema y vivir con él: el parser de Textkernel, JSON Resume, Europass, LinkedIn, el formulario de postulación de Workday y USAJOBS. Que coincidan esquemas independientes con intereses comerciales distintos es mucho mejor evidencia que cualquier cantidad de artículos de consejos.

Cinco aparecen en los seis, o casi. Contacto, resumen profesional, experiencia, educación y habilidades. Nada sorprendente, y por eso mismo vale la pena no tocarlas: son las que el software espera encontrar.

Lo interesante es qué más aparece en los seis. Certificaciones e Idiomas aparecen en los seis, incluidos los dos más restringidos, que son el formulario de Workday y el currículum federal estadounidense. En algunos son un campo propio y en otros viven dentro de Educación o entran solo si el anuncio los pide, pero en ninguno son un invento tuyo. Mucha gente las mete a la fuerza dentro de Educación o las deja fuera.

Idiomas pesa especialmente en la región. Una parte grande de la contratación de oficina en LATAM es para puestos bilingües, y ahí el idioma funciona como filtro y no como adorno.

La unidad útil no es tu industria, es qué tamiza tu campo

Agrupar consejos por industria produce listas larguísimas que se contradicen. Agruparlos por lo que el campo mira primero produce cuatro patrones que cubren casi todo.

Donde manda la credencial (salud, docencia, derecho, finanzas, oficios, transporte, cuido) sin credencial no hay entrevista. La licencia es un portón y no un diferenciador, así que Certificaciones sube por encima de Experiencia y muchas veces se repite en el encabezado. Las guías de enfermería recomiendan ponerla en los dos lugares, aunque eso es consenso de practicantes y no medición.

Donde manda el portafolio (diseño, creativo, front-end, escritura, arquitectura, fotografía) el CV es un puntero y el trabajo es la postulación. Los enlaces van en el encabezado. Es el único caso donde la estrategia de dos documentos, uno plano para el portal y uno diseñado para la persona, es genuinamente necesaria.

Donde manda la evidencia (software, datos, ingeniería, investigación) los reclutadores buscan tecnologías exactas por texto y quien contrata lee buscando profundidad. Habilidades va alto y específico. La academia es otro documento entero, con cuatro páginas o más y publicaciones arriba de todo.

Y donde manda el volumen (comercio, hotelería, bodega, centros de llamadas, cuido) el tamizaje es rápido y se lee poco. Disponibilidad y certificaciones son los filtros de verdad, la escala hay que cuantificarla (cubiertos, tiquetes, sedes, gente a cargo) y una página basta. Es una parte enorme del mercado latinoamericano y está mal servida por todas las herramientas de CV, que están construidas para el trabajo de oficina.

El orden, y la única forma de arruinarlo de verdad

El orden por defecto es cronológico inverso con Experiencia arriba, y hay cinco señales que lo cambian legítimamente. Menos de dos años de experiencia sube Educación y Proyectos. Tres o más deja Experiencia arriba. Un campo regulado sube Certificaciones. Un campo técnico sube Habilidades. Un cambio de carrera sube Habilidades y Proyectos. El trabajo por turnos sube Disponibilidad al tercio superior.

Mover secciones enteras es seguro. Lo que no hay que hacer es el CV funcional, ese que agrupa las habilidades por tema y desprende la cronología de los puestos donde se usaron.

Se extrae peor, porque el parser pierde la relación entre lo que sabés hacer y dónde lo hiciste. Y los reclutadores lo leen como que algo se está escondiendo. Circula mucho un dato de que «el 63% de los reclutadores lo ve mal»; viene de un vendedor y no tiene metodología publicada, así que no lo citamos. La dirección sí es consistente entre practicantes y el problema de extracción es mecánico.

Las secciones de nicho, donde lo específico gana

Fuera del núcleo hay una cola larga de secciones que solo importan dentro de su campo, y ahí el patrón que se repite es que la precisión es lo que las hace funcionar.

En oficios y logística no sirve «maquinaria pesada». Sirve la clase exacta, «montacargas clase III/IV», «telehandler», «minicargador», porque eso es lo que alguien escribe en el buscador. Las certificaciones de seguridad son filtros duros de verdad y no adornos. En Estados Unidos hay obras donde sin OSHA 10 no se entra; acá el equivalente es la certificación que pida el cliente o la aseguradora, y funciona igual, porque sin ella no hay entrevista.

En salud y en operaciones con sistemas grandes, los nombres de los sistemas funcionan exactamente como los lenguajes de programación en tecnología. «Epic», «Cerner», «Meditech» son coincidencias literales que reducen el costo de entrenarte, y por eso se buscan.

En ventas, un premio sin denominador no dice nada. «Cuarto de treinta y uno» dice algo. El porcentaje de cuota, el monto cerrado y el período fiscal son la sección.

Y hay una que conviene saber por lo contrario. En perfiles con acceso a información clasificada se lista el nivel, el estado y a lo sumo quién la otorgó y en qué año, nunca los nombres de programas, los compartimentos ni las instalaciones. Ahí poner de más es el error.

En el otro extremo están las secciones que dependen del país, empezando por la foto, la cédula, el estado civil o las referencias con teléfono, que son normales en varios formatos latinoamericanos y salen caras en un mercado anglosajón. Ese reparto, y qué hacer cuando no sabés a qué mercado va tu CV, está en CV en inglés o español.

Cómo lo maneja PalBrete

Las secciones son un conjunto cerrado y el modelo elige cuáles usar y en qué orden, no cómo se llaman. Puede pedir resumen, experiencia, proyectos, educación, certificaciones, idiomas, habilidades y un bloque adicional con encabezado. El orden del arreglo que devuelve es el orden en la página, que es lo que permite subir Educación en un perfil corto sin tocar la cronología de nada.

Los nombres de las secciones los pone el renderizador, en el idioma del CV, desde una sola lista. Eso es deliberado y es la defensa contra el error del tercer tipo: por más creativo que se ponga el modelo, no puede inventar un encabezado que el parser no reconozca, porque no es él quien los escribe.

El bloque adicional es la válvula de escape para la cola larga, y es el único donde el modelo elige el encabezado, aunque también desde una lista cerrada de seis: publicaciones, premios, patentes, afiliaciones, congresos e intereses. El renderizador sigue siendo quien los escribe.

El nombre y el contacto no son un bloque en absoluto. El renderizador siempre los emite como encabezado fijo dentro del cuerpo del documento, así que no se pueden reordenar ni omitir.

Cómo armar estas secciones cuando todavía no hay experiencia formal está en CV sin experiencia.